La presidenta de Navarra, María Chivite, presentó este martes el anteproyecto de la Ley Foral del Sistema Universitario junto al consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García Martín, y a los responsables de los cuatro centros universitarios de la comunidad: la Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra y los centros asociados de la UNED en Pamplona y Tudela. El acto, celebrado en el Salón Pío Baroja del Instituto Navarro de Administración Pública, reunió por primera vez en un mismo espacio al Gobierno de Navarra con el conjunto del ecosistema universitario navarro.
Una ley para un sistema que ya lidera en España
El anteproyecto parte de una posición de fortaleza: Navarra lidera el rendimiento académico en España con una tasa del 87%, ocho puntos por encima de la media estatal, es la segunda comunidad en publicaciones científicas por profesor, y sus titulados registran los índices de inserción laboral más altos del país. También cuenta con la mayor proporción de estudiantes universitarios internacionales de España, en buena parte concentrados en la Universidad de Navarra.
Sobre esa base, la norma busca consolidar y proyectar ese ecosistema, con especial énfasis en la universidad pública. La UPNA pasará de un modelo de financiación anual a uno plurianual, estable y orientado a resultados, que impulsará la excelencia, la investigación, la internacionalización y la igualdad. Los centros asociados de la UNED también mantendrán el apoyo financiero como garantes de las segundas y terceras oportunidades formativas.
El estudiantado, en el centro
La ley establece la igualdad, la diversidad y la inclusión como principios rectores, e incorpora el bienestar integral y la salud mental del estudiantado entre sus prioridades. El sistema de becas y ayudas se refuerza —el Gobierno acaba de anunciar la subida de los umbrales de las becas universitarias— para facilitar el acceso a la educación superior y fortalecer su función como ascensor social.
En materia de gobernanza, la norma refuerza el papel del Consejo Social de la UPNA como vínculo entre la universidad, las empresas y el tejido productivo navarro, y fomenta la participación en alianzas europeas y redes internacionales para posicionar a Navarra en el mapa del conocimiento europeo.
Dos años de proceso participativo
El texto es fruto de un proceso de elaboración iniciado en 2024 en el que han participado universidades, equipos rectorales, docentes, estudiantes, personal investigador, administraciones y agentes sociales y económicos. Con la presentación de este martes arranca la fase de tramitación y debate parlamentario.
Chivite subrayó que "esta ley no es solo un marco normativo: es una declaración de intenciones sobre qué Navarra queremos construir", y destacó que el objetivo es "un modelo propio, completo y coherente, diseñado desde las necesidades, las fortalezas y los retos de Navarra".


