Abril ha dejado en Navarra un registro climático extraordinario. Según el comentario meteorológico mensual del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, el mes ha sido extremadamente cálido y muy seco, con temperaturas medias que han superado entre 3 y 4 grados los valores habituales para esta época del año en la mayor parte del territorio.
Las estaciones que más se alejaron de su media fueron Erro, con 5,9 grados de anomalía positiva, y Goñi y Sesma, con 5,2 grados. Las que menos se desviaron de lo habitual fueron Larraona y Fitero, con diferencias de 3,2 y 3,3 grados respectivamente. Los registros de temperatura máxima histórica para un mes de abril se superaron en las estaciones de Ilundáin, Javier, Monreal y Oroz-Betelu, mientras que Sunbilla registró la temperatura mínima más alta.
En cuanto al viento, las rachas más intensas del mes se midieron en Gorramendi, con 107 km/h el 1 de abril, y en Trinidad de Iturgoien, con 103 km/h.
Los embalses aguantan
Pese a la escasez de precipitaciones, el agua almacenada en los embalses navarros se mantiene en niveles relativamente holgados: el 84% de la capacidad total, frente al 85% registrado a cierre de marzo. Una caída de apenas un punto que, por ahora, no genera alarma pero que se produce en un contexto de calor persistente y déficit hídrico acumulado.




