No es una dimisión en silencio. Francisco Javier González Arteaga, jefe del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario de Navarra, ha hecho pública una carta en la que, al tiempo que anuncia su renuncia, carga directamente contra el Departamento de Salud por filtrar a los medios datos parciales de una auditoría interna que, a su juicio, han sido presentados de forma sesgada y fuera de contexto para dañar la imagen de su equipo.
"Solo unas líneas de 120 páginas"
El doctor González Arteaga no niega que la auditoría detectara deficiencias —"de obligada corrección", dice, y asegura que se subsanaron de inmediato—, pero considera inaceptable la forma en que esos datos han llegado a la opinión pública. "Se han comentado solo unas líneas de un informe de 120 páginas", escribe, y desmonta uno a uno los puntos que más circularon en los medios.
Sobre el incumplimiento de horarios de consulta, explica que parte del tiempo se destinaba a resolver interconsultas no presenciales de Atención Primaria, que no computaban en los registros. Sobre los viernes, aclara que en Traumatología no hay días asignados a tareas no asistenciales —como en otros servicios—, sino que esa gestión se distribuye puntualmente reduciendo citaciones. Y sobre el dato de que el 90% de la actividad de guardia la realizan los residentes, precisa que la auditoría solo contabilizó quién firmaba el informe de alta, sin tener en cuenta la supervisión ni las intervenciones quirúrgicas urgentes de los adjuntos, que sí figuraban en el mismo informe pero que, según denuncia, "intencionadamente se omitieron".
Lo que tampoco trascendió, apunta, es que los jefes de sección y el propio jefe de servicio realizan la mayor parte de su trabajo de gestión fuera de su jornada laboral, en un servicio de más de 70 facultativos.
La cronología que lo explica todo
La carta cobra especial fuerza cuando González Arteaga coloca los hechos en orden. El 18 de marzo, el Departamento de Salud les presentó un plan de incentivos económicos para reducir las listas de espera de consulta. El 27 de marzo, ese plan se publicó en una resolución oficial. Y pocos días después, los mismos medios que habían anunciado que los traumatólogos "iban a cobrar más" empezaron a publicar los datos de la auditoría.
"No tendría mucho sentido que unos días antes se nos hubiera ofrecido participar como servicio piloto en un plan de incentivos, cuando el Departamento era conocedor de una auditoría en la que supuestamente se ponían de manifiesto prácticas completamente irregulares", escribe con evidente ironía.
El plan de incentivos, precisa, tampoco había sido aceptado: la propuesta era mejorar las listas de espera de consulta sin aumentar las quirúrgicas ni la carga de trabajo, algo que el servicio consideró "completamente inviable".
El desánimo que frenó el esfuerzo voluntario
González Arteaga recuerda que accedió a la jefatura en julio de 2024 y presentó un proyecto propio para reorganizar el sistema de derivaciones desde Atención Primaria, premiado en el Congreso de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y validado con un modelo matemático elaborado junto a la UPNA. El nuevo modelo se implantó en mayo de 2025.
Pero en septiembre, el consejero de Salud, Fernando Domínguez, apuntó públicamente al servicio como el principal responsable del deterioro de las listas de espera, advirtiendo que no le temblaría el pulso para "intervenir el servicio". González Arteaga recuerda que otros diez servicios del sistema habían empeorado porcentualmente más que Traumatología, y que esos datos son públicos y consultables.
Las consecuencias fueron inmediatas: las consultas extraordinarias voluntarias —que habían llegado a casi 70 al mes— cayeron a menos de 20. El jefe de servicio estima que ese frenazo ha supuesto entre 700 y 800 pacientes menos atendidos cada mes de los que podrían haberse reducido de la lista de espera.
Un ruego al final
La carta concluye con el mismo llamamiento que González Arteaga ya hizo en su comparecencia parlamentaria de octubre de 2025: que la sanidad no se utilice como arma política. "Nos estamos jugando todos mucho con ello", escribe.







