La empresa aragonesa detalla en un nuevo documento técnico qué son los muros cortina, en qué tipos de edificios se recomiendan y cuáles son los aspectos clave que deben analizarse antes de su instalación. La información se centra especialmente en el contexto constructivo y climático de Zaragoza
Los muros cortina en Zaragoza se han consolidado como una solución constructiva que combina estética, eficiencia energética y luminosidad en edificios corporativos, comerciales y residenciales. Aluvidal, empresa especializada en carpintería de aluminio y cerramientos técnicos, ha publicado un informe detallado sobre esta tipología de fachada ligera, destacando sus ventajas y consideraciones técnicas para su correcta instalación.
Un muro cortina es un sistema de fachada ligera no portante que se fija a la estructura principal del edificio. A diferencia de los muros tradicionales de carga, transmite únicamente su propio peso y las cargas de viento, permitiendo fachadas acristaladas o combinadas con paneles opacos según el diseño arquitectónico.
Función y ventajas de los muros cortina Estos cerramientos aportan protección frente a agentes atmosféricos, aislamiento térmico y acústico, control solar y mayor entrada de luz natural, lo que reduce la necesidad de iluminación artificial y mejora la eficiencia energética. Además, contribuyen a una imagen contemporánea y sofisticada del edificio, incrementando su valor y confort interior.
Los sistemas actuales incorporan vidrios de altas prestaciones, como doble o triple acristalamiento, vidrios bajo emisivos y control solar, adaptados al clima zaragozano, caracterizado por veranos calurosos e inviernos fríos. Esto permite optimizar el rendimiento energético y la habitabilidad del inmueble durante todo el año.
Recomendaciones de uso según tipo de proyecto La instalación de un muro cortina se recomienda principalmente en edificios corporativos que buscan modernidad, locales comerciales que requieren visibilidad, proyectos de arquitectura contemporánea, rehabilitaciones integrales y construcciones que priorizan eficiencia energética y sostenibilidad. No obstante, su idoneidad depende de factores estructurales, técnicos y presupuestarios.
Antes de su instalación, se requiere un análisis técnico riguroso que incluya estudio estructural, control solar según orientación, estanqueidad, drenaje y cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE). Estos aspectos garantizan seguridad, durabilidad y funcionalidad a largo plazo.
Tipologías, mantenimiento y valor añadido Existen diferentes sistemas constructivos: stick, unitizado, fachadas estructurales y semi-estructurales, cuya elección depende de las dimensiones del proyecto, los plazos de ejecución y las características arquitectónicas. La limpieza periódica y la revisión de juntas y anclajes aseguran la durabilidad, mientras que la perfilería de aluminio ofrece resistencia a la corrosión y bajo mantenimiento.
Los muros cortina aportan luminosidad, eficiencia energética, confort térmico y acústico, y un valor arquitectónico añadido. En Zaragoza, su correcta planificación e instalación permite integrar innovación y diseño contemporáneo en edificios modernos, como afirma Aluvidal, manteniendo prestaciones funcionales y estéticas durante décadas.


