Pamplona Actual

Seis años y diez meses de cárcel por violar y amenazar a su pareja navarra en Valencia

La Audiencia de Navarra condena al agresor, de 50 años, a once años sin poder acercarse a la víctima y a cinco más de libertad vigilada.

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  • Palacio de Justicia de Navarra -

Un hombre de 50 años deberá ingresar en prisión por violar y amenazar a su pareja, vecina de la comarca de Pamplona, en la madrugada del 30 de julio de 2021 en Valencia. La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra le ha impuesto una condena de seis años y diez meses, tras considerar probados los delitos de agresión sexual y amenazas en el ámbito de la violencia de género.

La sentencia, que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, determina además que el condenado —natural de Valencia y en prisión provisional desde el pasado 12 de diciembre— no podrá comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 300 metros durante once años. Una vez extinguida la pena de cárcel, deberá cumplir otros cinco años de libertad vigilada. En concepto de responsabilidad civil, indemnizará a la mujer con 10.225 euros: 10.000 por daño moral y 225 por las lesiones físicas.

Una relación iniciada por Facebook y marcada por señales de alarma

La pareja comenzó su relación el 2 de febrero de 2021 a través de redes sociales. Apenas dos semanas después, él se presentó en el domicilio de ella en la comarca de Pamplona y tuvo que ser echado. En junio, la mujer se trasladó a Valencia y convivió con él hasta principios de julio, periodo en el que, según recoge la resolución, si bien hubo momentos de normalidad, ella percibió comportamientos inadecuados que la llevaron a romper la relación y regresar a Navarra.

Pese a ello, el acusado le pidió insistentemente que volviera. El 28 de julio, ella regresó a Valencia.

La agresión y la huida

Dos días después, sobre las tres de la madrugada, el procesado —bajo los efectos de alcohol, estupefacientes y psicótropos— le exigió a la víctima mantener relaciones sexuales. Ante su negativa, la llevó "de modo violento" a su habitación y la violó. Ella intentó refugiarse en el baño —la única habitación con pestillo—, se vistió y trató de marcharse, pero encontró la puerta del piso cerrada con llave. Desde el baño llamó al 112.

Tras forcejear con el agresor y hacerse con la llave, logró salir al rellano. Cuando bajaba las escaleras perseguida por él, llegaron los agentes de la Policía Local.

La credibilidad del testimonio, clave del fallo

El juicio se celebró el 13 de enero. La fiscalía y la acusación particular pidieron nueve años de prisión por violación, once meses por coacciones y un año por amenazas. La defensa solicitó la absolución.

Los magistrados condenaron por agresión sexual —seis años— y amenazas —diez meses—, pero no apreciaron el delito de coacciones. El tribunal subraya la "credibilidad y fuerza de convicción" del testimonio de la víctima, que calificó de "uniforme y mantenido" en el tiempo, sin indicios de motivación espuria. Como corroboración, destacó el informe forense, que certificó criterios de causalidad entre las lesiones y los hechos denunciados.

La Audiencia apreció como atenuante analógica la dependencia a sustancias tóxicas del acusado, al entender que tuvo una relación funcional con la comisión del delito.

A consecuencia de la agresión, la víctima refiere padecer confusión, miedo, sensación de asco, flashbacks, respuestas de evitación y desconfianza hacia otras personas.

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