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Intervienen en Madrid una máquina de rejuvenecimiento facial falsa que importaban desde China

El dispositivo, adquirido por 4.500 euros frente a los 70.000 del original, simulaba ser un ecógrafo para engañar a los pacientes.

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  • Policía Nacional
  • En una clínica estética de Madrid

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un fraude sanitario en una clínica estética de Madrid al intervenir un dispositivo falsificado de rejuvenecimiento facial. La investigación, iniciada el pasado mes de enero, ha culminado con la detención del administrador de la empresa proveedora y la investigación de la responsable del centro estético por presuntos delitos contra la propiedad industrial y la salud pública.

Un engaño tecnológico para simular veracidad

El dispositivo intervenido utilizaba un sofisticado método de engaño: en su pantalla se reproducía de forma permanente un vídeo que simulaba imágenes de un ecógrafo. El objetivo era dar una falsa apariencia de tecnología médica avanzada y veracidad al tratamiento frente a las víctimas. Los investigadores constataron que la máquina fue adquirida por apenas 4.500 euros, cuando el valor real de mercado de la tecnología original supera los 70.000 euros.

A pesar de la baja calidad de los materiales y el riesgo de provocar quemaduras en la piel de los pacientes, el centro ofrecía los tratamientos en redes sociales a precios de mercado de entre 700 y 1.000 euros. La rápida actuación policial, que localizó el aparato en apenas cinco días, ha evitado que se produzcan lesiones físicas hasta el momento.

Conexión con proveedores internacionales

Tras la inspección en la clínica madrileña el pasado 20 de enero, los agentes rastrearon el origen del aparato hasta una nave en un polígono industrial de Toledo. Allí se intervino documentación que acredita que el administrador detenido importaba estos dispositivos directamente desde China.

La operación continúa abierta para identificar posibles nuevas víctimas o puntos de distribución de esta maquinaria fraudulenta que vulnera los derechos de propiedad industrial y pone en riesgo la seguridad de los usuarios en centros de estética.

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