Los vecinos de la calle Zaldua de Egüés han expresado su firme oposición a la propuesta de la empresa promotora de modificar el plan urbanístico para la construcción de viviendas de protección oficial (VPO) adosadas.
El planeamiento original preveía la edificación de estas casas con un garaje subterráneo mancomunado dotado de una única entrada y salida. Sin embargo, la promotora plantea ahora eliminar la infraestructura subterránea al no resultarle rentable y sustituirla por aparcamientos individuales a ras de suelo en cada parcela, según denuncian los vecinos.
Los residentes afectados aclaran que no se oponen a la construcción de viviendas de protección oficial, sino que reclaman VPO en condiciones que garanticen la habitabilidad. La solución en superficie plantea dar cabida a un único vehículo por casa, lo que obligaría a estacionar en la calzada al segundo coche de cada familia, algo habitual en una localidad donde resulta imprescindible disponer de al menos dos vehículos por la falta de un transporte público regular. Además, la experiencia en promociones similares de la calle de Los Concejos demuestra que estas plazas en planta son tan estrechas que los adjudicatarios apenas pueden utilizarlas, provocando la saturación del estacionamiento exterior.
Riesgos para la seguridad vial y falta de espacio para el tráfico
La calle Zaldua es una vía estrecha de sentido único con aceras de adoquines que no están acondicionadas para el estacionamiento continuado ni el tránsito pesado de vehículos. De llevarse a cabo el cambio promovido ante el Ayuntamiento del Valle de Egüés, se habilitarían hasta 12 accesos individuales a los garajes, obligando a los conductores a realizar maniobras de marcha atrás cruzando la acera. Esta dinámica, denuncian los vecinos, supone un grave riesgo para la seguridad vial, especialmente para peatones y menores que transitan en bicicleta, además de dificultar el paso de servicios de emergencia como camiones de bomberos en caso de incidente.
Ante este escenario, los afectados alertan del problema de movilidad urbana que generará el proyecto en la parte alta del pueblo y han sugerido alternativas al consistorio, como realizar una permuta de parcelas para destinar este terreno a uso dotacional para el conjunto del vecindario.
Los vecinos de la calle Zaldua de Egüés han expresado su firme oposición a la propuesta de la empresa promotora de modificar el plan urbanístico para la construcción de viviendas de protección oficial (VPO) adosadas.
El planeamiento original preveía la edificación de estas casas con un garaje subterráneo mancomunado dotado de una única entrada y salida. Sin embargo, la promotora plantea ahora eliminar la infraestructura subterránea al no resultarle rentable y sustituirla por aparcamientos individuales a ras de suelo en cada parcela, según denuncian los vecinos.
Los residentes afectados aclaran que no se oponen a la construcción de viviendas de protección oficial, sino que reclaman VPO en condiciones que garanticen la habitabilidad. La solución en superficie plantea dar cabida a un único vehículo por casa, lo que obligaría a estacionar en la calzada al segundo coche de cada familia, algo habitual en una localidad donde resulta imprescindible disponer de al menos dos vehículos por la falta de un transporte público regular. Además, la experiencia en promociones similares de la calle de Los Concejos demuestra que estas plazas en planta son tan estrechas que los adjudicatarios apenas pueden utilizarlas, provocando la saturación del estacionamiento exterior.
Riesgos para la seguridad vial y falta de espacio para el tráfico
La calle Zaldua es una vía estrecha de sentido único con aceras de adoquines que no están acondicionadas para el estacionamiento continuado ni el tránsito pesado de vehículos. De llevarse a cabo el cambio promovido ante el Ayuntamiento del Valle de Egüés, se habilitarían hasta 12 accesos individuales a los garajes, obligando a los conductores a realizar maniobras de marcha atrás cruzando la acera. Esta dinámica, denuncian los vecinos, supone un grave riesgo para la seguridad vial, especialmente para peatones y menores que transitan en bicicleta, además de dificultar el paso de servicios de emergencia como camiones de bomberos en caso de incidente.
Ante este escenario, los afectados alertan del problema de movilidad urbana que generará el proyecto en la parte alta del pueblo y han sugerido alternativas al consistorio, como realizar una permuta de parcelas para destinar este terreno a uso dotacional para el conjunto del vecindario.