El incendio forestal declarado el pasado 14 de agosto en Peña Gazpar, en el término municipal de Urzainqui (Roncal), se ha convertido en el incendio de mayor duración en la historia reciente de Navarra. Así lo ha señalado este lunes el Guarderío de Medio Ambiente de Navarra (Basozainak), que ha explicado en detalle las razones que están prolongando de forma inusual la fase de extinción.
Según ha explicado el Guarderío, el incendio fue originado por un rayo y se caracteriza por su avance lento y sus constantes reactivaciones, factores que están dificultando enormemente los trabajos de extinción. Para entender este comportamiento, los técnicos han señalado tres factores clave: la meteorología, la orografía y el combustible disponible.
En cuanto a la meteorología, este verano está siendo anormalmente seco en muchas zonas de Navarra, incluido el Pirineo, lo que está favoreciendo el desarrollo de incendios forestales en zonas de alta montaña como Larra y Argibidepikua, en Isaba, o en zonas del Pirineo aragonés. Los pastos están agostados, el índice de humedad del combustible se mantiene muy bajo desde el mes de junio, y la ausencia de tormentas con precipitación, unida a las elevadas temperaturas, hace que la vegetación esté en condiciones óptimas para alimentar el fuego.
A estos factores meteorológicos se suman la compleja orografía de la zona, que dificulta el acceso de los medios de extinción y el trabajo de los equipos sobre el terreno, y la abundancia de combustible vegetal disponible, que favorece las reactivaciones del fuego en cuanto las condiciones lo permiten.
El incendio, que este lunes mantiene un riesgo de incendio forestal calificado como "muy alto" o "extremo" en amplias zonas de Navarra según la previsión de AEMET para la Comunidad Foral, continúa con operativos de extinción activos sobre el terreno, en los que participan efectivos de la Brigada Helitransportada de Incendios Forestales (BHIF), bomberos y el propio Guarderío de Medio Ambiente.






