El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dado un nuevo giro de tuerca en su errática política y ha anunciado esta noche una nueva ampliación de su ultimátum a Irán, extendiendo el plazo diez días más, hasta el próximo lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00 horas (hora del Este). El aviso, publicado este jueves en su red social Truth Social, supone una prórroga en la amenaza de “destrucción” de instalaciones energéticas iraníes que el propio Trump había advertido ejecutar si no se alcanzaba un acuerdo en el marco de las tensiones nucleares entre ambos países.
“De acuerdo con la solicitud del Gobierno iraní, sirva esta declaración para comunicar que estoy pausando durante 10 días el periodo de destrucción de plantas energéticas, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 8 p. m., hora del Este. Las conversaciones continúan y, a pesar de las afirmaciones erróneas en sentido contrario por parte de los medios de noticias falsas y otros, están yendo muy bien" escribió Trump, insistiendo en que las conversaciones “van muy bien” y acusando a los medios de “difundir informaciones incorrectas”.
El mensaje llega apenas unos días antes de que venciera el anterior plazo fijado por el republicano, quien ha mantenido una postura de máxima presión frente a Teherán desde su paso por la Casa Blanca. Diversas fuentes diplomáticas en Washington citadas por medios estadounidenses apuntan a que la extensión podría reflejar avances discretos en el diálogo, aunque no se han divulgado detalles sobre el contenido de las negociaciones.
La decisión de Trump ha generado reacciones divididas en el plano internacional. Mientras algunos analistas consideran el gesto como una señal de apertura para evitar un nuevo episodio de confrontación, otros interpretan la medida como un intento táctico para aumentar la presión sobre el régimen iraní en un contexto de creciente tensión regional.




