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Navarra condena la escalada bélica en Irán y rechaza la intervención unilateral de EE. UU. e Israel

Javier Remírez, subraya que se puede estar en contra del régimen iraní sin apoyar una guerra, y anuncia seguimiento del impacto en precios

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  • Ramírez, en una sesión de Gobierno

El Gobierno de Navarra ha expresado este miércoles su firme condena a la escalada militar en Irán y Oriente Medio, rechazando “por irresponsable e ilegal” cualquier acción unilateral de Estados Unidos e Israel, que a su juicio contribuye a un “orden internacional más inseguro, incierto y hostil”. Así lo aseguró Javier Remírez, portavoz del Ejecutivo foral, durante una rueda de prensa en la que detalló la postura navarra ante el conflicto.

Remírez enfatizó que Navarra también rechaza las acciones de respuesta del régimen iraní, al tiempo que mantiene su compromiso con la defensa de los derechos humanos en el país, destacando la situación de mujeres, personas LGTBI y voces disidentes. “Porque se puede y se debe estar en contra de un régimen odioso como el iraní y a la vez en contra de una intervención militar injustificada, ilegal y peligrosa”, afirmó.

El portavoz recordó que Navarra comparte la posición del Gobierno de España, expresada por el presidente Pedro Sánchez, que insta a respetar el derecho internacional y retomar el diálogo para alcanzar una solución política duradera en la región.

En paralelo, el Gobierno foral ya ha comenzado a monitorizar el impacto económico que la crisis podría tener en Navarra, especialmente en sectores industriales y en el mercado energético. La presidenta, María Chivite, ha ordenado a todos los departamentos mantener contacto con empresas y entidades socioeconómicas, tras un primer encuentro del consejero de Industria con la Confederación de Empresas de Navarra.

Remírez destacó que Navarra es “una comunidad industrialmente fuerte”, donde la industria representa el 32 % del PIB y consume el 35 % de la energía, con sectores sensibles a la variación de los precios del gas, como el agroalimentario, la automoción o los procesos industriales intensivos en calor. El Gobierno navarro ya prepara mecanismos de seguimiento y posibles medidas de apoyo, tomando como referencia la experiencia de la crisis energética de 2022, cuando se activaron ayudas por 20 millones de euros.

“Estamos atentos, monitorizando la situación y, si es necesario, pondremos encima de la mesa las medidas necesarias para afrontar la crisis energética y económica que pueda derivarse de este conflicto”, concluyó Remírez.

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