El movimiento pensionista volvió este jueves a tomar las calles de Pamplona con concentraciones junto a las sedes del Partido Popular y de Unión del Pueblo Navarro (UPN) para protestar contra la derogación de la subida de las pensiones aprobada esta semana en el Congreso de los Diputados, rechazada con los votos de ambos partidos, VOX y Junts. Las movilizaciones fueron calificadas por los organizadores como un “primer aviso” y se cerraron con un ultimátum: si antes del próximo 20 de febrero no se garantiza la revalorización de las pensiones para 2026, habrá nuevas protestas a mayor escala en distintos puntos del Estado.
Las concentraciones responden al rechazo parlamentario del Real Decreto Ley que incluía la actualización de las pensiones y otras medidas sociales, tumbado el martes 27 con los votos de UPN, PP, Vox y Junts. Desde el Movimiento Pensionista de Euskal Herria denunciaron que esta decisión deja sin efecto el incremento previsto a partir del mes de febrero y supone “un grave retroceso en derechos sociales”.
Durante los actos, los portavoces del colectivo criticaron duramente que “los intereses partidistas vuelvan a situarse por encima de las necesidades de la ciudadanía” y exigieron que el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones deje de depender de acuerdos políticos coyunturales. Entre sus principales demandas figura la implantación de una revalorización automática ligada al coste de la vida, el restablecimiento de la paga compensatoria de final de año y una mejora sustancial de las pensiones mínimas.
El movimiento pensionista volvió a poner el foco en la situación económica de miles de personas mayores. La pensión mínima individual se sitúa actualmente en 936,20 euros en 14 pagas, una cuantía que consideran insuficiente para garantizar unas condiciones de vida dignas. Además, reclamaron equiparar la pensión mínima al Salario Mínimo Interprofesional como medida para combatir la brecha de género y la precariedad estructural.
Según los datos facilitados por la organización, 51.103 pensionistas en Navarra y 168.966 en la Comunidad Autónoma Vasca perciben ingresos por debajo del SMI, una realidad que, a juicio del colectivo, evidencia “el deterioro progresivo del nivel de vida de las personas jubiladas”.
Las protestas concluyeron con un mensaje de determinación y continuidad en la movilización social. “No vamos a permitir ni un paso atrás en lo conseguido”, advirtieron los organizadores, que cerraron los actos con el lema “Jo ta ke irabazi arte”, reafirmando su compromiso de mantener la presión en la calle hasta lograr sus reivindicaciones.







