La Universidad de Navarra ha honrado a 122 profesionales con la Medalla de Plata en reconocimiento a sus 25 años de servicio. En un evento celebrado en el Museo, la rectora María Iraburu expresó su gratitud hacia los galardonados, destacando su dedicación fiel y discreta. Dieciséis de estos profesionales, pertenecientes al IESE, recibieron su medalla en diciembre en la sede de Barcelona.
La rectora Iraburu subrayó el impacto significativo de la Universidad en las personas, enfatizando su capacidad para dejar una huella duradera en los entornos familiares y profesionales. Elogió la labor de los docentes y el personal administrativo, así como la profesionalidad del personal de la Clínica, destacando la importancia de su contribución al prestigio de la institución.
La Universidad como agente transformador
María Iraburu reflexionó sobre cómo la Universidad de Navarra no solo transforma a quienes la rodean, sino también a los propios profesionales que trabajan en ella. Citando al fundador, san Josemaría Escrivá, destacó que la calidad humana y el deseo de mejora continua de las personas son fundamentales para el impacto de las instituciones educativas.
La rectora enfatizó la importancia de la coherencia personal, resaltando que esta cualidad es más poderosa que cualquier argumentación. Según Iraburu, es esta coherencia la que genera confianza y apoyo, y que permite a la Universidad abordar proyectos ambiciosos, como su nueva Estrategia 25-30.
Mirando hacia el futuro con experiencia y criterio
Iraburu animó a los galardonados a seguir mejorando continuamente, recordando que la Universidad es un proyecto en constante evolución. Subrayó que la experiencia y el criterio de los homenajeados son fortalezas clave para enfrentar los desafíos futuros. La rectora destacó la importancia de seguir creciendo y mejorando personalmente en este proceso.
Mar Cuadrado Tejedor, profesora de la Facultad de Medicina, habló en nombre de los galardonados, reflexionando sobre el significado de 25 años en la Universidad. Señaló que estos años representan más que trabajo, reflejando un proyecto con valores concretos como el servicio a la sociedad y el compromiso ético.
Cuadrado explicó cómo estos valores permiten formar a generaciones de estudiantes que transforman la sociedad desde sus profesiones y compromisos personales. Afirmó que contribuir a este proyecto es un regalo, independientemente del rol que cada uno desempeñe dentro de la Universidad.
Un agradecimiento compartido
Cuadrado expresó su gratitud hacia aquellos que han acompañado a los medallistas en su trayectoria. Reconoció que el éxito de estos 25 años no se logra en solitario, agradeciendo a la Universidad por su confianza y a los compañeros por su apoyo constante. Concluyó destacando la visión y valentía de quienes establecieron los cimientos del proyecto.







