La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a nueve meses de prisión a una mujer por increpar a otra que hacía topless en la playa de La Concha de Santander. La acusada, además, utilizó expresiones peyorativas sobre la procedencia extranjera de la víctima. La condena incluye una multa de 2.400 euros y una indemnización de 500 euros a la perjudicada.
Delito de odio y discriminación en la playa de La Concha
Durante la audiencia preliminar de este lunes en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, la acusada admitió los hechos. Reconoció ser autora de un delito de odio y discriminación en concurso con un delito contra la integridad moral, con la agravante de actuar con ánimo discriminatorio. Además de la pena de prisión, se le inhabilitó para ejercer cualquier profesión u oficio educativo durante cuatro años.
El tribunal decidió suspender la pena de prisión durante dos años, considerando que la acusada carece de antecedentes penales. La suspensión está condicionada a que indemnice a la víctima. Los hechos ocurrieron en la playa de La Concha, donde la acusada increpó a la mujer en topless con comentarios despectivos y amenazas, generando un ambiente de humillación y desprecio hacia la víctima.
Una serie de amenazas y comentarios despectivos
Según el escrito de calificación de la fiscalía, la acusada se dirigió a la víctima en tono elevado, diciendo: «Esta está para que la meen en las tetas». Luego, se acercó para exigirle que se tapara. Al negarse, la acusada amenazó con agredirla y se retiró. Tiempo después, regresó para insistir en su demanda y, al percatarse del acento extranjero de la mujer, lanzó comentarios humillantes.
Entre las expresiones utilizadas, la acusada dijo: «Ya sabemos a lo que venís las extranjeras», y añadió: «Seguro que tú tendrás una casa, que yo tengo ocho hijos y pago un alquiler». También amenazó con tomar fotos de la mujer y publicarlas en redes sociales. La policía local intervino a petición de la víctima, y la acusada reiteró su desacuerdo con el topless, haciendo comentarios despectivos sobre los extranjeros.
Impacto emocional en la víctima
La sentencia destaca que las expresiones de la acusada, pronunciadas en una playa concurrida, provocaron en la víctima sentimientos de humillación y desprecio hacia sí misma, afectando su dignidad. El tono elevado y el escenario público captaron la atención de varias personas, aumentando el impacto emocional negativo en la afectada.
Este caso subraya la gravedad de los delitos de odio y discriminación, especialmente cuando se producen en espacios públicos y afectan a la dignidad de las personas. La justicia ha considerado que las acciones de la acusada fueron deliberadas y con intención de humillar a la víctima debido a su nacionalidad, lo que ha llevado a la condena impuesta.
La resolución judicial busca no solo sancionar el comportamiento de la acusada, sino también enviar un mensaje claro sobre la intolerancia hacia actos discriminatorios. La inhabilitación profesional y la multa económica son medidas adicionales que refuerzan el compromiso de las autoridades para combatir este tipo de delitos.







