Seguidores rojillos secundan este sábado una histórica movilización convocada por el colectivo Sadar Bizirik que ha denunciado públicamente lo que considera un incremento del “acoso” al osasunismo popular a través de multas de miles de euros, sanciones administrativas, prohibiciones de acceso a El Sadar, cacheos y medidas de control social que estarían afectando a personas aficionadas y socias del club. La situación viene ademas agravada por los incidentes del pasado 21 de febrero en el estadio de El Sadar tras el partido contra el Real Madrid.
La marcha tiene lugar con un recorrido desde la Plaza de los Fueros hasta El Sadar, antes del encuentro ante el RCD Mallorca, que finalmente LaLiga cambió del viernes a este sábado.
En un comunicado, el colectivo advierte de que estas actuaciones impactan directamente en quienes “partido tras partido mantienen vivo el ambiente del estadio”, y alerta de una estrategia que, a su juicio, busca reprimir la grada y diluir su personalidad, apagando una identidad que ha convertido a El Sadar en un campo reconocido por su presión ambiental y su conexión con la realidad social que lo rodea.
“El Sadar es su gente. Es compromiso, identidad, cercanía y comunidad”, subraya el texto, que critica la transformación del estadio “a golpe de sanción” en un espacio “frío y sin alma”, adaptado —según señalan— a un modelo de fútbol cada vez más despersonalizado. En ese contexto, Sadar Bizirik apunta directamente al club, al que insta a posicionarse y decidir “si está con su gente o con quienes pretenden castigar la identidad de Osasuna”.





