Efectos positivos y negativos de la tecnología en su salud

¿Cuántas veces se habrá escuchado eso de que los móviles son malos? Se asocia siempre la tecnología con un tipo de vida insano, sedentario, de estrés… pero no se ahonda en los aspectos positivos que tiene sobre la mejora de la calidad de vida o cómo facilita el día a día. ¿La tecnología afecta la salud? Sí, desde luego, pero esto no quiere decir que sea siempre algo malo. Puede tener sus consecuencias negativas y positivas.

Efectos positivos de la tecnología en la salud

La aplicación de la tecnología al campo de la salud tiene tres niveles: el de la industria, en el que la mejora de la tecnología permite desarrollar nuevos inventos, abaratar la fabricación de productos y servicios como pueden ser, por ejemplo, sillas de ruedas eléctricas con prestaciones más beneficiosas para un paciente; el de la investigación, en el que la tecnología permite llevar a cabo estudios cada vez más importantes en cuanto a descubrimientos y resolución de enigmas respecto al cuerpo humano. También está relacionado el ámbito de los medicamentos y tecnologías en salud, ya que con las investigaciones, se pueden lograr mejores tratamientos para la cura de enfermedades; y por último, el campo de lo más cotidiano, el que afecta al día a día y mejora la calidad de vida de la gente y en el que recaen todos los beneficios de los dos campos anteriores.

Pero estos son solo tres grandes rasgos. Hay otros efectos positivos en la salud que inciden indirectamente y que resultan más beneficiosos a largo plazo. Es el caso por ejemplo, de la tecnología sostenible, usada para mejorar el medio ambiente o para invertir en energías renovables, reduciendo así los niveles de contaminación. Los investigadores son capaces gracias al avance tecnológico de determinar qué causas externas afectan al cuerpo humano y de ese modo, encontrar métodos de prevención para ciertas dolencias o enfermedades, incluso contribuyendo a la mejora de la salud pública.

Incluso la robótica permite operar a un nivel de precisión casi imposible. Hasta ha permitido operar a distancia, gracias a los avances en la tecnología para el movimiento, estando el paciente y el cirujano en cada punta del mundo.

¿Y qué pasa con los efectos negativos sobre la salud?

Todo tiene una parte menos buena y en los avances tecnológicos no hay una excepción. El problema de la tecnología no es tanto el qué hace o qué es, sino para qué se usa. Por eso, cuando se trata de la salud, no se debe tender a evitar la tecnología porque sea dañina, sino pensar cómo se puede aplicar para que tenga el efecto positivo deseado.

Hay quien defiende que el exceso de remedios químicos o artificiales puede acabar con la medicina tradicional, pero si se tratan ambos como complemento del otro, se puede incluso aprender más y ser más eficiente. Tampoco es a prueba de fallos, cualquier máquina o aparato puede estropearse. Esto hace que los procesos de seguridad y mantenimiento para los equipos dedicados a la salud sean cada vez más rigurosos y exhaustivos.

Toda esperanza se acerca un poco más cada vez que la tecnología permite realizar un nuevo descubrimiento.

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