Llevan años fallando y volviéndose a arreglar sin que se tomen decisiones definitivas en la zona situada justo en el cruce con la Avenida de Berriozar y Errekerte
Berriozar, 6 de abril
Si en algún lugar de la comarca hay más densidad de semáforos por kilómetro cuadrado éste es sin duda Berriozar, y más en concreto la Avenida de Gipuzkoa.
Pero además, y esto no es nuevo, ya que es una queja recurrente de los vecinos, por enésima ocasión los semáforos del tramo situado junto a la gasolinera y en el cruce con la Avenida de Berriozar y Errekerte han vuelto a quedarse en negro.
El Ayuntamiento de Berriozar ya previó hace años en el lugar una rotonda, pero el proyectó decayó por la imposible maniobrabilidad de los vehículos de transporte público urbano, en una glorieta muy limitada por las dimensiones de la calzada que además tiene consideración de carretera interurbana.
Se da la circunstancia de que este un cruce con gran densidad de tráfico, sobre todo en las salidas y entradas a los colegios Mendialdea I y II situado junto a la falda del monte Ezkaba-San Cristóbal.
