NA+ exige una vuelta progresiva a la normalidad en eventos culturales y salas de conciertos

●Consideran necesario proponer alternativas para garantizar  la supervivencia del sector. La coalición destaca que la vuelta a la normalidad está  llegando para todo el mundo menos para el sector cultural,  donde se trabaja de forma muy similar desde hace un año 

Navarra Suma ha exigido hoy al Gobierno de Navarra que tome la iniciativa para  ir alcanzando una vuelta progresiva a la normalidad en eventos culturales, en  especial a lo que se refiere a la música en vivo y a las salas de conciertos, “tal y  como sucede en la mayoría de los países de nuestro entorno”. 

Según la coalición de UPN, Ciudadanos y PP, desde el inicio de la pandemia “la  cultura ha sido una de las grandes perjudicadas con unas  restricciones de aforos, movilidad y actividad que, a día de hoy, siguen siendo muy similares a las de hace un año, pero con una enorme  diferencia: hay tres cuartas partes de la población vacunada con pauta  completa respecto a entonces”. 

En este sentido, Navarra Suma critica que “mientras vemos cómo en la  mayoría de los países europeos de nuestro entorno, con menor  porcentaje de población vacunada, la cultura ha eliminado sus  restricciones (sin límite de aforo, de pie, con servicio de hostelería…),  en Navarra seguimos con un agravio comparativo respecto a otros que  está desangrando al sector”. 

“Si se entiende que la apertura de piperos, bajeras y discotecas se debe a que la situación epidemiológica nos acompaña, no se entiende que  no pueda llevarse a cabo un concierto con un aforo menor que antaño,  al aire libre, con mascarillas también, pero, por ejemplo, de pie y con  posibilidad de consumo de bebidas y/o alimentos”, han explicado. 

Navarra Suma ha denunciado que el Gobierno de Navarra y, en concreto, el  Departamento de Cultura y Deporte, ha sido incapaz de ofrecer alternativas para  poder trabajar a un sector al que no han llegado las ayudas y que sigue sufriendo  las restricciones como el primer día. “No hay un marco legal para ir  asumiendo cierta normalidad. No se ha llevado a cabo ninguna  prueba piloto para ir testando experiencias e ir avanzando en su  normalización. Son necesarias esas alternativas para garantizar la supervivencia del sector”.  

Asimismo, han añadido que “las salas siguen con aforos y limitaciones  que imposibilitan sacar rentabilidad de la mayoría de programaciones. Los aforos aumentan y no se les deja a los  promotores ampliar entradas sobre programaciones ya  calendarizadas. No se ha valorado la posibilidad de plantear  certificados de vacunación, PCR o antígenos para ir mejorando la  seguridad de ciertos eventos. De la sectorización ni hablar. Llegan el  otoño y el invierno y la cultura sigue sentada y esperando”. 

Para Navarra Suma, con esta actitud el Gobierno de Navarra muestra “su  desconfianza en la profesionalidad de quienes están dispuestos a  hacer todo para alcanzar una normalidad con las máximas garantías  sanitarias”. 

Así, han concluido que “los promotores, los programadores, las salas y la  música en vivo siguen siendo los señalados de la pandemia mientras  se relajan las medidas sociales en espacios privados, probablemente  espacios con menores garantías de control”. 

●Consideran necesario proponer alternativas para garantizar  la supervivencia del sector. La coalición destaca que la vuelta a la normalidad está  llegando para todo el mundo menos para el sector cultural,  donde se trabaja de forma muy similar desde hace un año 

Navarra Suma ha exigido hoy al Gobierno de Navarra que tome la iniciativa para  ir alcanzando una vuelta progresiva a la normalidad en eventos culturales, en  especial a lo que se refiere a la música en vivo y a las salas de conciertos, “tal y  como sucede en la mayoría de los países de nuestro entorno”. 

Según la coalición de UPN, Ciudadanos y PP, desde el inicio de la pandemia “la  cultura ha sido una de las grandes perjudicadas con unas  restricciones de aforos, movilidad y actividad que, a día de hoy, siguen siendo muy similares a las de hace un año, pero con una enorme  diferencia: hay tres cuartas partes de la población vacunada con pauta  completa respecto a entonces”. 

En este sentido, Navarra Suma critica que “mientras vemos cómo en la  mayoría de los países europeos de nuestro entorno, con menor  porcentaje de población vacunada, la cultura ha eliminado sus  restricciones (sin límite de aforo, de pie, con servicio de hostelería…),  en Navarra seguimos con un agravio comparativo respecto a otros que  está desangrando al sector”. 

“Si se entiende que la apertura de piperos, bajeras y discotecas se debe a que la situación epidemiológica nos acompaña, no se entiende que  no pueda llevarse a cabo un concierto con un aforo menor que antaño,  al aire libre, con mascarillas también, pero, por ejemplo, de pie y con  posibilidad de consumo de bebidas y/o alimentos”, han explicado. 

Navarra Suma ha denunciado que el Gobierno de Navarra y, en concreto, el  Departamento de Cultura y Deporte, ha sido incapaz de ofrecer alternativas para  poder trabajar a un sector al que no han llegado las ayudas y que sigue sufriendo  las restricciones como el primer día. “No hay un marco legal para ir  asumiendo cierta normalidad. No se ha llevado a cabo ninguna  prueba piloto para ir testando experiencias e ir avanzando en su  normalización. Son necesarias esas alternativas para garantizar la supervivencia del sector”.  

Asimismo, han añadido que “las salas siguen con aforos y limitaciones  que imposibilitan sacar rentabilidad de la mayoría de programaciones. Los aforos aumentan y no se les deja a los  promotores ampliar entradas sobre programaciones ya  calendarizadas. No se ha valorado la posibilidad de plantear  certificados de vacunación, PCR o antígenos para ir mejorando la  seguridad de ciertos eventos. De la sectorización ni hablar. Llegan el  otoño y el invierno y la cultura sigue sentada y esperando”. 

Para Navarra Suma, con esta actitud el Gobierno de Navarra muestra “su  desconfianza en la profesionalidad de quienes están dispuestos a  hacer todo para alcanzar una normalidad con las máximas garantías  sanitarias”. 

Así, han concluido que “los promotores, los programadores, las salas y la  música en vivo siguen siendo los señalados de la pandemia mientras  se relajan las medidas sociales en espacios privados, probablemente  espacios con menores garantías de control”.