Vuelve a Sarriguren la plaga de polilla del boj

Aparecen sobre todo en las horas más frescas del día, a la mañana y a la noche. Estos insectos son totalmente inofensivos para las personas

Por segundo año consecutivo vuelve a reproducirse en Sarriguren y otros puntos de la comarca un fenómeno que coincide con el final del verano y el comienzo del otoño: la plaga de polilla del boj.

Estos bichos se cuelan por ventanas, rendijas, se pegan a los muebles e incluso viajan como un pasajero más en la villavesa. Se trata de unas polillas, en concreto la polilla del boj, el estado adulto de la larva del boj.

Estos insectos aparecen sobre todo en las horas más frescas del día, a la mañana y a la noche. Estos insectos son totalmente inofensivos aunque responden a una especie invasora, como podría ser el mosquito tigre, aunque sin provocar enfermedades.

Los adultos son polillas de alas blancas ligeramente iridiscentes con bordes marrones. Alcanzan los 4 cm de envergadura. Pueden llegar a vivir hasta dos semanas y son buenos voladores. Durante el día tienden a descansar sobre el boj o en plantas vecinas. Las larvas son de color verde claro con líneas negras con puntos blancos y pelos. Su cabeza es de color negro brillante. En su último estadío larval pueden llegar a medir 4 cm de longitud.

Las primeras citas en Europa de esta especie invasora se remontan a 2007, cuando se localizó en Alemania. En la actualidad, se conoce su presencia en 24 países de este continente, incluido España. Aquí aparecieron por primera vez en 2014 en Cantabria, Galicia y Gerona, y el año pasado en Pamplona. Y como tantas cosas, parece que vienen para quedarse periódicamente.