El voluntariado ambiental naturaliza en Ardanaz los últimos microhumedales ejecutados en el Valle

El pasado sábado 16 de febrero una decena de voluntarios y voluntarias se dedicaron a revegetar los humedales que se ejecutaron a finales de 2017 en Ardanaz, con el fin de vertebrar y conectar las poblaciones de anfibios dentro del Valle de Egüés

Estos pequeños humedales se engloban en un proyecto más amplio de conectividad de anfibios en la cuenca oriental de la Comarca de pamplona, que se realiza de forma conjunta con el valle de Aranguren.

La naturalización de estos humedales acelera la colonización de estos espacios y, para ello, el voluntariado plantó decenas de plantas ligadas a ambientes húmedos, principalmente lirios, carex o lentejuelas de agua. También una decena de fresnos, típicos de bosques de ribera y zonas húmedas. Todas ellas sirven de refugio a los anfibios y facilita su reproducción en estos humedales.

De esta forma se pretende involucrar a la población en el cuidado y puesta en valor de estos espacios.

Este proyecto para favorecer la conectividad de anfibios ejecutado por ambos ayuntamientos, Egüés y Aranguren, promovido por el Departamento de Medioambiente del Gobierno de Navarra y financiado en parte por la Fundación CAIXA que arrancó en 2015, ha hecho que prácticamente las especies detectadas en estas cuadrículas en el último atlas de anfibios realizado por el Gobierno de Navarra en la década de los noventa haya ido colonizado estos ambientes.

Algunas especies como el tritón jaspeado ha necesitado 4 años para localizar estos humedales, lo que implica una población muy precaria en esta zona y que se verá facilitada a través de este proyecto.

Otras como el sapillo pintojo ya se dan prácticamente por extintas y otra como la rana de San Antonio se espera también aparezcan, aunque también nos advierte de una situación precaria en este entorno.