El voluntariado ambiental comienza la creación de un bosque comestible en Sarriguren

Este sábado 10 de marzo una decena de voluntarias y voluntarios se dieron cita en Sarriguren para comenzar la creación de un bosque comestible junto a la regata Karrobide.

La idea nació de una de las propuestas de los presupuestos participativos de 2017 presentada por Javier Jiménez. Su propuesta partía que desde la participación ciudadana se formara a vecinas y vecinos en diseño de este tipo de ambientes, hicieran el diseño, lo ejecutasen y colaborasen en el mantenimiento del mismo. Javier estuvo este sábado haciendo realidad parte de su propuesta junto a Ainhoa, Eider y Aratz.

El Servicio de Jardines y medioambiente recogió esa idea para ejecutarla antes de la primavera de 2018. Si bien la idea original no cabía en los presupuestos, sí que era una propuesta que encajaba en el grupo de voluntariado para poder ejecutarlo físicamente y hacerse cargo de la adquisición de las plantas, comenta Mikel Etxarte, concejal delegado en esta materia.

El sábado se establecieron varias zonas de árboles y arbustos de fruto en esta zona verde naturalizada al lado de Maristas. Se estableció una zona con avellanos, otra con nogales, otra con manzanos y cerezos, otra con almendros, dos zonas de pacharanes, una zona de moras, una zona de groselleros rojos y otra zona con groselleros negros, una zona de arándanos, otra zona de frambuesas y por último una zona de pomeras. En total se colocaron unas 90 plantas.

Próximamente se procederá a identificar cada zona con la especie colocada y un pequeño cartel explicando los objetivos ambientales de esta iniciativa. Principalmente acercarse a la naturaleza y sus recursos desde un ambiente urbano y también servirán de alimento y refugio a la fauna asociada a la regata Karrobide.

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