El Museo Oteiza presenta el proyecto “Macla, mamua, bismuto, vicario”

Producido por los artistas Karlos Martínez B. y Javier Arbizu, se trata de una intervención realizada expresamente para el centro de Alzuza que estrena el programa “Hazitegia

27 de julio de 2018

El Museo Oteiza presenta el proyecto expositivo “Macla, mamua, bismuto, vicario”, una intervención expositiva en torno a la obra de Oteiza, realizada expresamente por los artistas Karlos Martínez B. y Javier Arbizu para el centro de Alzuza y que constituye la primera intervención perteneciente al programa Hazitegia (semillero).

Se trata de la primera intervención de este programa, promovido por el Museo Oteiza y el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte y surgido de la voluntad de conjugar los ámbitos de producción y exhibición de los dos centros que lo promueven, para generar nuevos escenarios de reflexión en torno a la obra de Jorge Oteiza desde la creación contemporánea.

El proyecto se inició con la residencia de investigación y producción que ambos artistas realizaron el pasado año en el Centro Huarte. Esta residencia permitió a los autores definir un proyecto que se materializó en una primera intervención realizada en la célebre Casa Huarte de Madrid, edificada en 1966 por los arquitectos Corrales y Molezún, y que se desarrolló durante un única jornada el pasado 17 de febrero de 2018, producida por Caniche Editorial.

“Macla, mamua, bismuto, vicario” continúa ahora en la intervención expositiva que acoge el Museo Oteiza, entre el 27 de julio y el 30 de noviembre de 2018, y que ha contado con la colaboración de Fundación “la Caixa” y la Fundación Caja Navarra, dentro del programa Innova Cultural, y del Ayuntamiento de Egüés .

El punto de partida de este proyecto es la idea de “macla”, asociada a la serie de obras así denominadas por Oteiza, originadas por la fusión o encuentro de dos o más volúmenes y activadas por la relación de sus partes. A partir de ese momento, esta intervención propone una particular manera de asociar lo escultórico con lo objetual, mediante sutiles intervenciones que trastocan las características propias materiales y objetos, que generan un nuevo repertorio de significados que lo vinculan de manera libre con el espacio del Museo, los modos constructivos de la obra de Oteiza y la consideración de lo escultórico como un proceso en permanente transformación.

La presencia del bismuto, mineral que cristaliza en formas geométricas y concéntricas, es uno de los hilos conductores de la propuesta, que trabaja sobre la idea del cuerpo suturado y de la cuestión del doble como esencia de una escultura “permanentemente insatisfecha”, tal y como la definió Jorge Oteiza.

El proyecto no está concebido como una mera exhibición de obras, dado que las diferentes piezas (un total de 17) componen una misma intervención, que se muestra en diferentes espacios del Museo Oteiza, incluyendo el exterior del edificio. Cada una de ellas está concebida como elemento activador del propio espacio del centro y catalizador de lo escultórico desde el uso de materiales y procesos compositivos contemporáneos.

La intervención se completa con la edición de una publicación homónima, que incluye un completo recorrido visual por las dos intervenciones, y que se complementa con un texto de Rosa Lleó, comisaria y directora de la Plataforma Green Parrot.

Publicidad