El 2% de las familias de Sarriguren se encuentran en situación de pobreza extrema

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No estamos hablando de conceptos abstractos como la subida de la prima de riesgo o el decrecimiento de la tasa de actividad, no reflexionamos sobre el dinero público que se dirige hacia cajas de ahorro mal gestionadas o sobre políticas públicas mal diseñadas y plasmadas, estamos hablando sobre las consecuencias directas y desastrosas de esta situación en nuestro pueblo: 100 familias de Sarriguren se encuentran en una situación de pobreza extrema. Es decir, lisa y llanamente, tienen que solicitar ayudas directas, en este caso a Cáritas, para comer, sin tener la menor posibilidad de pagar pisos, luz, agua, etc…, facturas, en definitiva.

Los excluidos del sistema, ya no forman parte de él.

Fuera de toda asistencia social, la única ayuda que reciben está destinada a su manutención. Esa ayuda, fundamentalmente dada por la Parroquia, se destina a algo tan básico como alimentarse para sobrevivir. Del resto ni hablar.

Son los excluidos de 2º nivel, que una vez perdidas las ayudas institucionales únicamente pueden destinar lo poco que les queda a sobrevivir. Alimentación y ropa. El pago de la vivienda o las facturas correspondientes no pueden ser cubiertas, pasando a una situación de desesperación ante el desahucio que, inexorablemente, llegará.

Una vez llega el desahucio por parte de una entidad bancaria o del propio Gobierno de Navarra (Vinsa) ya que no pueden pagar el piso social en el que residen si es el caso, desaparecen de Sarriguren. Triste pero es así, ya no vuelven a los servicios de ayuda porque tienen que abandonar su casa. En silencio, con sus sueños rotos.

Familias en las cuales la crisis ha dejado su lado abstracto para concretarse en su desgracia, la de no poder acceder a nada y cuando decimos a nada es a nada.
Ricardo Barquín