Efectos secundarios del consumo de edulcorantes artificiales

Cuando llega el verano o se aproxima algún evento especial pensamos en hacer algunos cambios en nuestra alimentación para lucir más delgados. También existen las personas que quieren darle un cambio significativo a su vida y enrumbarse hacia una vida de hábitos saludables, que finalmente los lleve al peso deseado.

Entre las primeras medidas que solemos tomar es controlar la sal, dejar las harinas y eliminar el azúcar. Sobre todo, este último es el que más nos preocupa porque innumerables estudios sostienen que el azúcar es dañina para la salud y es responsable de diversos tipos de enfermedades.

El especialista en alimentación estratégica y editor de contenidos de GUIADESUPLEMENTOS, Antonio Bustamante, indicó que «se observó un vínculo entre el consumo de azúcar y la aceleración del proceso de oxidación de las células, que puede desencadenar en insuficiencia renal o enfermedades hepáticas. Para prevenirlo es necesario erradicar el azúcar y fomentar la ingesta de alimentos como la camu camu que son ideales para combatir la oxidación por su alto contenido de vitamina C».

Por otro lado, muchas veces creemos que al cambiar el azúcar por un edulcorante estamos dándole beneficios a nuestro organismo y resulta todo lo contrario. Sustituir el azúcar por edulcorantes no es garantía de buena alimentación, así que lo más recomendable es leer las etiquetas y consultar sobre los nombres mencionados allí, porque estos son capaces de generar efectos secundarios en nuestra salud.

Aspartame

Su principal componente es la fenilalanina y es conocido comercialmente como Nutrasweet, Equal o Canderel. La fenilalanina se encuentra de forma natural en muchos alimentos ricos en proteínas, como la leche, los huevos y la carne. Pero no es recomendable consumirlo de forma artificial en exceso. Esta es capaz de producir discapacidad intelectual, daño cerebral, convulsiones y otros problemas.

La sucralosa

La sucralosa es altamente comercializada y recibe el nombre de Splenda, Sucralin o Sucaryl. Esta es producida de la caña de azúcar y su producción implica un proceso complejo químico. Durante su elaboración se utiliza el cloro como insumo, que es capaz de crear una molécula extremadamente estable, cuya finalidad es que su dulzura sea 600 veces mayor que el azúcar de mesa. Los efectos en el organismo son inflamación crónica del intestino y debilitamiento del sistema inmunológico.

La sacarina (E954)

Es encontrada en el mercado con nombres comerciales como Sweet’n Low y Hermesetas. Según estudios, el consumo de más del 5% de sacarina causa que el PH de la orina se torne ácido y provoca una inflación en la vejiga. A lo largo del tiempo deriva en cáncer de vejiga.

El acesulfamo

El acesulfamo de potasio es un edulcorante artificial que recibe nombres comerciales como Sweet One. Contiene sal de potasio, es decir, cloruro de metilo. Particularmente tiene un sabor desagradable, por lo tanto, es mezclado con otros edulcorantes como la sucralosa para mejorar su sabor. Los efectos que produce en el cuerpo son náuseas, dolores de cabeza, daños en el hígado, incluso cáncer.