65 usuarios de la Ciudad Deportiva solicitan la reversión a la situación anterior del bono activo

CIudad Deportiva de Sarriguren

Usuarios del bono activo de la Ciudad Deportiva de Sarriguren, 65 hasta estos momentos, han solicitado al ayuntamiento la reversión de las medidas que se han llevado a cabo. Estas son las razones y peticiones que han presentado:

Al hilo de la reducción de actividades del bono activo, las personas usuarias firmantes constatamos:

Que no se pueden cambiar las condiciones pactadas a mitad de curso. Es como si los usuarios dijéramos que, debido a las circunstancias económicas adversas generadas por la pandemia, a partir del mes que viene pasaremos a pagar sólo la mitad de la cuota… evidentemente, no es una forma seria de proceder.

Que la Ciudad Deportiva Sarriguren – Sarrigurengo Kirol Hiria es un centro público. Aunque parezca una obviedad, no somos clientes de ninguna empresa privada, sino ciudadanos usuarios de un servicio público cuyo funcionamiento no puede depender en exclusiva de criterios estrictamente económicos. A su vez, el hecho de que el Ayuntamiento haya decidido dejar en manos de una empresa privada la gestión deportiva no le exime de su responsabilidad social respecto del mantenimiento de las condiciones laborales de los monitores y monitoras que desempeñan su trabajo en nuestras instalaciones.

Que el bajo nivel de inscripciones al bono activo se debe a una situación circunstancial generada por la pandemia. No se trata de una situación crónica en la cual las actividades sean inviables a largo plazo, sino de una dificultad temporal que se resolverá cuando recuperemos la normalidad. Nos entristece comprobar (aunque lo entendemos) que, debido a los cambios realizados, muchas personas estén valorando darse de baja no ya del bono activo, sino del centro en sí. Si se trasladan a otros centros de Iruñerria con una mayor oferta de actividades, será muy difícil recuperarlas una vez que se pase la pandemia. Esa pérdida de masa crítica respecto de 2019 sí que supone una amenaza para la viabilidad económica a largo plazo, por lo que entendemos que toca asumir sacrificios a corto plazo para evitar esa fuga y capear el temporal.

Que no es aceptable el trato recibido por monitores y monitoras. No puede ser que la forma de agradecerles los muchos años de dedicación, profesionalidad y simpatía mostrados a diario sea elaborando cambios radicales en el programa de actividades sin contar con ellos y reduciendo drásticamente sus fuentes de ingresos o incluso despidiéndolos de facto mediante la anulación de todas sus clases. Sentimos que no se está valorando el gran talento que tenemos. En gran medida, si seguimos aquí es por ellos.

En base a lo anterior, realizamos la siguiente propuesta con el objetivo de alcanzar una solución satisfactoria para todas las partes:

VOLVER A CONTRATAR A LA MONITORA DESPEDIDA DE FACTO, recuperando sus clases.

MODERAR EL RECORTE DE ACTIVIDADES PLANTEADO. Una reducción de alrededor del 50% de las clases no es razonable si se quiere mantener la calidad del servicio, máxime teniendo en cuenta que la cuota que pagamos no se reduce.

SUSTITUIR LAS ACTIVIDADES ELIMINADAS POR FALTA DE DEMANDA POR OTRAS CON DEMANDA ELEVADA. Así podríamos recuperar a las personas que durante los últimos meses se han dado de baja por imposibilidad de acceder a las clases que más les gustaban.

INVOLUCRAR A MONITORES Y MONITORAS EN LA ELABORACIÓN DEL NUEVO PROGRAMA. Conocen mejor que nadie la realidad y pueden aportar ideas para un programa atractivo que repercuta en nuevas inscripciones.

REPLANTEAR LA ESTRATEGIA PUBLICITARIA PARA MAXIMIZAR NUEVAS INSCRIPCIONES. Un ejemplo: a pesar de que pagamos la licencia de Les Mills, no publicitamos apenas sus actividades, cuando hacerlo indudablemente atraería nuevos usuarios a “coste cero”. También aquí, contar con la experiencia de los monitores es clave.